El sol es la fuente de energía renovable más abundante del mundo; sin embargo, es un recurso cuyo potencial apenas se ha aprovechado. Actualmente, esto está cambiando gracias a las nuevas tecnologías que surgen en el mercado. Para alcanzar el objetivo mundial de que en el año 2020 el 15% de la energía utilizada provenga del sol, y para proporcionar energía renovable limpia y de bajo coste, se necesitarán numerosas tecnologías de energía solar. En pocas palabras, todo lo que sea solar es bueno. La clave está en utilizar la tecnología adecuada en el lugar adecuado para obtener la máxima producción de energía al mejor valor.
La concentración fotovoltaica (CFV) es la tecnología óptima que ofrece:
- Alta producción de energía en regiones con altos recursos solares.
- Alta densidad de energía para optimizar la producción de un terreno de una superficie determinada.
- Alta producción durante períodos de máxima demanda de carga.
- Escalabilidad de los sitios de kilovatios a megavatios.


